La Ensoñación es una puerta al Infinito.

Ensoñar es la manera más práctica que tenemos para poner en uso los sueños comunes y corrientes. El Arte de Ensoñar es una Técnica que únicamente puede ser experienciada con el más elevado propósito de crear lo que en nuestras respectivas corrientes de vida, el alma demanda. Ensoñar no es tener sueños, ni tampoco es soñar despierto, ni desear ni imaginar nada. A través del Ensueño podemos percibir otros mundos. Ensoñar es una conciencia de Ser en nuestras mentes.

La psique humana es infinitamente más compleja de lo que nuestro razonamiento académico o mundano nos lo ha hecho creer. Ensoñar se relaciona directamente con el percibir la esencia energética de las cosas; el ser humano para sobrevivir a esta época tiene que aprender a Ensoñar y eso es tan simple y tan complejo como afirmar que debemos cambiar la base social de la percepción; percibir el mundo como energía (que es lo que es) no como objetos. El universo entero es energía. Certeza física de que todo lo que hay es energía. Ensoñar es aprender una nueva forma de percibir.

Si no comenzamos con la premisa de que el mundo es un mundo de energía, nunca seremos capaces de percibir energía directamente. La esencia del universo se asemeja a hilos incandescentes que se extienden en el infinito, en todas las direcciones concebibles, filamentos luminosos que están en la conciencia de sí mismos, en formas casi imposibles de comprender; cuando aprendemos el Arte de Ensoñar es que podemos acercarnos a esa visión remota conformada por la luz que se desprende de la energía vibrando por todas partes: desde nuestra voz hacia las montañas más alejadas.

Hemos entrado a un tiempo único y especial en la historia del mundo, estamos moviéndonos de un modo de ser a otro totalmente diferente, enormes cambios están ocurriendo a nuestro alrededor, son de una naturaleza muy diferente a la que conocemos hasta ahora. Las viejas formas de percibir lo que llamamos realidad empiezan a disolverse y esa misma energía que intento describir nos súplica seamos capaces de cambiarnos las gafas con las que hemos observado el mundo hasta ahora, por otras más actuales y de distintos colores, otro prisma, otra perspectiva, un estilo diferente que nos invita a ver con otros ojos.

Es el fin y el comienzo de un ciclo. Se trata de transformación a todo nivel, sobre todo es un salto de un nivel de conciencia a otro superior, en una condición más de ser que de hacer. La sola idea de necesitar hacer algo para lograr hacer algo, o que necesitemos algo `porque sentimos que nos falta, va a ser obsoleta, esas ideas no van a entrar más en nosotros porque vamos a tener la habilidad de lograr cualquier cosa instantáneamente en cualquier nivel de la existencia imaginable. Es en este punto donde el Poder de la Ensoñación cobra su real dimensión y entra a escena con capa y espada.

Nosotros creemos que estamos viviendo en un planeta que flota alrededor del sol, ¡no es cierto! No hay planeta, no hay sol, no hay nada, es sólo pura Conciencia y nada más y las imágenes que estamos mirando: las estrellas, los planetas, las lunas y todo son en realidad un sueño que fue creado en el corazón, hace mucho tiempo. Cuando entremos nuevamente en el estado del corazón viviente y comencemos a soñar del modo en que lo hacíamos hace millones de años, nos vamos a dar cuenta de que podemos cambiar cualquier cosa.

El tiempo que vivimos es una oportunidad infinita para crear, todo se ha acelerado, las cosas, el tiempo, de la vida de millones de años pasamos a minutos, estamos yendo a la velocidad de la luz a través de la evolución, a través de muchos niveles. ¡Es hora de ENSOÑAR!